Marcos

Nuestro Dennis Rodman particular, apodo ganado por su afición a vestirse de novia y a tatuarse hasta el cielo de la boca. Aunque también puede ser por su capacidad reboteadora y que su travestismo no tenga nada que ver en el asunto.
Ejemplo de cómo el nepotismo rige este equipo, hasta el punto de que se podría hacer un quinteto compuesto sólo por hermanos de dos familias.